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8.2.21

8 de febrero

La perra de Germán es negra. Negra y vieja. Tiene la costumbre de irrumpir de noche. Ya no hay susto, me acostumbré a convertir al fantasma o al asesino que me acecha en la perra de Germán: no me equivoco. Le doy de beber. Le aparto el hocico para que no me moje el pantalón. Creo que ahora mismo anda afuera. Son sus ruidos: pasto seco que se quiebra.

Cuando no la acaricio y ando sentado leyendo un libro, ella me apoya una pata en la pierna. Creo que tiene varias caries, si es que los canes sufren de caries. Calculo que sí. Es negra y vieja pero aún conserva la habilidad y la fuerza. Trepa, cava pozos, se las ingenia para salir a la calle y atacar a los talones de los escasos ciclistas.

La mujer de Germán una vez me dijo que no le agrada que la perra salga a la calle. Teme una denuncia y antes que muerda a alguien.

No estoy para evitar los crímenes de la perra de Germán.

Es mi amiga.

Algunas veces la acompaña otra perra, que tiene nombre, un nombre demasiado estúpido. (Germán tiene muchos perros, nos hablamos en monosílabos una o dos veces al año, no más). También es negra pero presenta algunas manchas marrones en el pecho y las cejas. Parte de sus genes se corresponden a los de un rottweiler. Como parte de los míos es probable que sean marranos, guaraníes, nórdicos. A quién pueden interesarle esos detalles genéticos.

El diablo existe. Un examigo a veces leo que bromea con el satanismo. No sabe a lo que se aviene. Yo he visto al diablo. Al menos una vez, en la avenida Juan Bautista Alberdi. A unos trescientos metros, él en dirección Este, yo en sentido contrario, comenzamos a mirarnos. No hubo sobrenaturalidad en el encuentro. El diablo adquiere pieles de cordero de acuerdo a las modas y los terrores de los tiempos. Esta versión llevaba barba y el pelo largo aunque rematado en un flequillo.

La primera vez que la perra de Germán me interceptó de noche no experimenté el frío que aquella vez, hace añares, en la avenida Juan Bautista Alberdi.

Creo que de verdad la gente debería tomarse en serio eso de las dos ciudades que se disputan el mundo.

Una horrible representación del mal de una novela que destrocé más o menos rezaba:

Susana Giménez, la estrella televisiva, tiene el pelo teñido de un rubio inverosímil; insiste con las tonalidades ocres, tirando al marrón, para circunvalarse los párpados, y lleva los labios pintados de un tinte, si no similar, muy parecido. Vestida de blanco, los ojos desalineados, abandona el teléfono también blanco y presenta a un contrahecho, tras el auxilio de un «Susano» de bigotes —camisa roja y tiradores negros, quien le ha corrido, con caballerosidad, la silla donde se hallaba sentada realizando llamados telefónicos, detrás de un escritorio con predominio del oro—. Más bajo que la diva, moreno, de pelambre negra pasada por la permanente y el espray, el «fenómeno de la naturaleza», tal como reza el borde inferior de la pantalla, demuestra sus inclinaciones lascivas y a la vez circenses, inclinándose hacia ella, besándole la diestra, sin despegar sus ojos negros, perrunos, del par de tetas robustas que lo enfrentan. Habla con acento centroamericano, caribeño, y calza una camisa florida que refuerza la presunción de su origen; su pantalón y sus zapatos acharolados son blancos. Pero ni la estatura, ni el tono extranjero, ni la manera de vestir configuran el atractivo del invitado al programa. Susana Giménez lo subraya, sin mayor eufemismo que la palabra «miembro». Wilmer Cabrera, tal el nombre del liliputiense de columna desviada, posee dos vergas. Al menos eso les han certificado a los trabajadores de la producción del programa, quienes, enseguida, irrumpirán tras Cabrera, previo anuncio de la diva y en compañía, ellas —pues se trata de dos mujeres—, de la musicalización en piano, un tanto obvia, de lo que fue parte de la banda de sonido y hit principal de Nueve semanas y media. La mujer morocha, de collar de corales y vestido color salmón, asegura que proviene de República Dominicana. La rubia, puertorriqueña, ajustada dentro de un vestido rojo de profundo escote, añade que con Denís y Wilmer han conseguido formar una familia. Susana Giménez, por si no le ha quedado claro al espectador, remarca que las dos son mujeres de Cabrera, que Cabrera no solo detenta la capacidad de poseer sexualmente a sus ninfas al mismo tiempo, sino que, por su dualidad física, ¿defecto de Dios, bendición del Cielo?, acostumbra multiplicar sus orgasmos, al menos, también por dos. Lo que sigue intenta revestir la pretendida seriedad de las «entrevistas profundas». La diva, munida de una pizarra con apuntes y preguntas, en lo que simula ser una sala de estar, inicia su reportaje, indagando sobre la frecuencia con la que Cabrera atiende a Denís, la dominicana, y a Hanna, la de Puerto Rico. Una historia de sexo estereofónico. Eso mira la vieja, sentada, con un sapo contra la sobarba, sujeto por esa misma sobarba y la mano. La vieja se trata desde hace meses unas excrecencias bajo las recomendaciones de un médico de barrio y el cuestionable auxilio del anfibio anuro de cuerpo rechoncho y robusto, ojos saltones, extremidades cortas y piel de aspecto desagradable. La terapia versa en los valores curativos del vientre frío del animal, de su latir en vaivén. Nomás repara en la entrada de Durán, la vieja guarda al sapo dentro de una cajita que se ubica sobre la mesa; cierra la cajita. Dirige al muchacho bajo la luz de la cocina y exclama:

—¡Es blanquito, es él!

Difícil misión la del sapo, piensa Durán.

—Muy difícil —mucho después dirá.

La vieja presenta la cara, el cuello, los brazos, las axilas, las manos, el torso, las gruesas entrepiernas, todo plagado de purulencias marrones, blancas, negras; abscesos de tinte escarlata, pústulas ambarinas, carnosidades parecidas a las que produce la sarna; abultamientos, cadillos, pequeños tumores con porosidades y pelos nacientes de dichas porosidades; lo que la vieja generaliza diciendo «verruga». Calza un anteojo culo de botella que le aumenta el bulto arrugado de los párpados y las lagañas de cada ojo, un vestido azul oscuro, atestado de lamparones de aceite, más frases vulgares, incultas. (Vieja de mierda, se dice Durán. Espantajo, se dirá Murari).

Tras los saludos y palabras de rutina, Durán sigue a Laura Satarsa por un patio, ingresa en otra construcción y continúa escaleras arriba. Ahí los Satarsa edificaron hace unos años el cuarto de la niña, o «el burdelito», como el muchacho sabrá llamar a la pieza en poco tiempo. Dentro de la pieza cuelgan una enorme figura de Cristo —el Hijo de Dios cierra los ojos, mantiene las manos cruzadas sobre su pecho— y otros artificios: una fotografía del viaje de egreso de la secundaria, en Bariloche; otra de Laura Satarsa en la facultad; otra más de un perro caniche con los incisivos inferiores salientes.

Laura invita a Durán a que se siente sobre la cama. Le participa, con seriedad, que su abuela es vidente, que le ha predicho el romance. Durán sonríe, desdeñando el agüero, forzándose a desdeñarlo. La besa. Entre los botones de la camisa de la perra sucia, lasciva y puta, desliza sus dedos; con ellos, corre el corpiño, palpa la textura mullida y porosa de un pezón rosado. Laura Satarsa le baja la bragueta.

—Te voy a chupar bien la pija —dice— y me voy a tragar toda tu leche, hasta deshidratarte —dice también.

Pero en ninguno de aquellos primeros días habrá mayores contravenciones contra la pureza: el confesionario del padre Farnese, asesor espiritual de Durán, será testigo. A Durán le costará decidirse a llevarla a un hotel y penetrarla. En el cuerpo de su novia lo frenará lo que su católico adentro dará en llamar «roña moral» y, muy luego, «Maldad» a secas y mayúscula. Una tarde miente a sus amigos periodistas —Durán es periodista, coordina («dirigir» es un verbo excesivo) una revista de variedades y reducida tirada— cuando le preguntan si ya lo hizo. Otra, vuelve a mentirles. Recién lo hace a las dos o tres semanas, sin protección, en la Costanera Sur, custodiado por la frondosa penumbra de un sauce. «La cosa» —de ese modo hablará— será «rara».

—Si existe algún tipo de convulsión sexual en los hombres, eso sentí, Murari.

Eso experimentará Durán, una suerte de placer límite, de explosión orgásmica.

—Como recibir doscientos veinte voltios. No sé cómo explicarle.

Empero, el sexo, aunque materia obsesiva para las formulaciones inmediatas del muchacho, significará una cuestión, si bien «paranormal» o «rara», menor en comparación con los hechos que comenzarán a sucederse alrededor de Laura Satarsa.


Esa novela destrozada hoy apenas y con ganas es un relato donde nada hay de todo esto. Una historia más o menos potable exige vergüenzas estilísticas sepultadas a siete metros.

Un recuerdo reúne las mismas exigencias para no transformarse en una obsesión.

Hace poco dije a cierta mujer que el pasado solo me es posible en la medida en que logro convertirlo en materia ficcional. Eso no implica solo escribir. A veces con el silencio o la mentira alcanza. Es un ejercicio involuntario y vital, como tantas otras prácticas humanas. Con que La Verdad esté adentro mío alcanza. Lo demás tiende a la neurosis o la locura.

Supongo que la perra de Germán, mi encuentro con el diablo y todo esto escrito sin pretensiones para conseguir cierta calma es parte de uno de esos ejercicios.

Mañana y pasado serán días bravos que incluirán un análisis de orina y sangre, una radiografía panorámica de mi boca y muchas atenciones de índole filial.

La perra de Germán no se altera cuando no me encuentra en la casa.

Caga y se va.

24.4.12

Borders & Southern Petroleum plc

61/17-1 (Darwin East) Well Results
RNS Number : 8142B
Borders & Southern Petroleum plc
23 April 2012
 

23 April 2012


Borders & Southern Petroleum plc
("Borders & Southern" or "the Company")

61/17-1 (Darwin East) Well Results

Borders & Southern (AIM: BOR) is pleased to announce a significant gas condensate discovery.

Well 61/17-1 was drilled to a total depth of 4876m and came in very close to prognosis. As predicted, the strong AVO anomaly represented a porous sandstone reservoir containing hydrocarbons.

Whilst drilling, the well encountered good hydrocarbon shows from 4633m down to 4810m. The main reservoir interval, comprising good quality massive sandstone, was found to be 84.5m thick with net pay of 67.8m. Average porosity for this interval is 22%, with maximum values reaching 30%.

Fluid samples from the reservoir have been recovered and will be brought back to the UK for analysis. Once the lab analysis is complete and the results integrated with other data collected from the well, the Company will be able to comment on the liquid content of the reservoir.

It is too early to give an accurate resource estimate, but this large simple structure, with a seismic amplitude anomaly measuring 26 square kilometres, is likely to contain significant volumes.

The well has successfully proven a working source rock, good quality reservoir and competent seals in the South Falkland Basin. The Company has an extensive prospect inventory to exploit this success.

The Company now intends to complete wireline logging operations, plug and abandon the well in line with regulatory requirements and move to the Stebbing prospect, the second well in the current drilling programme. An announcement will be made once this well has spudded.

Chief Executive, Howard Obee, commented:

"We're delighted to have made a discovery with the Company's first exploration well and to have opened up a new hydrocarbon basin. There is clearly a lot of work ahead of us to understand the size and value of the discovery, but it is a great start and the potential of the basin is exciting. I'd like to thank all the many people that have contributed to this project for their fantastic efforts."

For further information please visit www.bordersandsouthern.com or contact:

Howard Obee, Chief Executive
Borders & Southern Petroleum plc
Tel: 020 7661 9348
Katherine Roe / Brett Jacobs
Panmure Gordon (UK) Limited
Tel: 020 7459 3600
Simon Hudson / Paul Youens
Tavistock Communications
Tel: 020 7920 3150



Notes:

Borders & Southern Petroleum plc is an oil & gas exploration company listed on the London Stock Exchange AIM (BOR). The Company operates and has a 100% interest in five Production Licences in the South Falkland Basin covering an area of nearly 20,000 square kilometres. The Company has acquired 2,862 km of 2D seismic, 1,492 square kilometres of 3D seismic and drilled one exploration well.

This statement has been reviewed, verified and approved by Dr Howard Obee, (a petroleum geologist with 25 years relevant experience, Fellow of the Geological Society and member of the American Association of Petroleum Geologists and the Petroleum Exploration Society of Great Britain), in accordance with the Guidance Note for Mining, Oil and Gas Companies issued by the London Stock Exchange in respect of AIM companies.

-ends-

18.4.12

#Repsol

Buenos Aires, 17 de abril de 2012.Las diputadas Nacionales Elisa Carrió y Alicia Terada (Coalición Cívica ARI) junto al dirigente social Toty Flores, se presentaron hoy ante el Juez Federal Ariel Lijo para ampliar las denuncias presentadas desde el año 2006, para que  se investigue a la Presidente, Cristina Fernández de Kirchner, al Ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, Julio De Vido, y al Viceministro de Economía, Axel Kicillof, por el vaciamiento de YPF.Los dirigentes pidieron que se investigue a todo otro funcionario que hubiera “avalado con su conducta y/o suscripto el dictado de las normas a las que haremos referencia, tal como los Ministros que suscribieran el Decreto 530 en acuerdo de Ministros; en las maniobras ya denunciadas de “vaciamiento” que se han provocado de la empresa YPF S.A., mediante su descapitalización, así como en las conductas “depredatorias” en perjuicio de las reservas de gas y petróleo”.En la denuncia se advierte que en los propios fundamentos del proyecto de ley que dispone la expropiación del 51% de la empresa petrolera, así como en los considerandos del proyecto de DNU que interviene la misma, se consignan hechos que dan cuenta del “conocimiento cierto que tienen y han tenido la mandataria y los funcionarios competentes del más alto rango, de la grave situación en la que se sumiera a YPF S.A. en estos últimos años, bajo el propio gobierno del matrimonio Kirchner”.“Insistimos en preguntarnos por qué motivos el Estado no ha tomado intervención mucho antes, cuando pudieron haberse evitado muchas de las consecuencias nefastas del accionar orquestado por REPSOL, que   terminaron con el vaciamiento de la petrolera”, señalaron y agregaron: “La respuesta surge como evidente: los funcionarios mencionados, a pesar de conocer las distintas maniobras realizadas por la empresa, las avalaron o al menos, “dejaron hacer”; al no utilizar la Acción de Oro que está en sus manos, el Director que debía representar los intereses del Estado –salvo el último- suscribió siempre de acuerdo, los balances de la empresa.

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12.4.12

Go home

Es necesaria hacer una literatura nacional, (im)popular y antibritánica, que se nutra de textos sajones, pero que no confunda la admiración a los productos de la Pérfida Albión con la bajada de calzones a sus innobles intereses. Seguir la tradición del Borges martinfierrista, la de Roberto Arlt, la de no sé cuántos pocos más.

PD: Olvidaba a Marechal.

1.4.12

UK y la autodeterminación de los pueblos

Entonces vos tenés un atolón con unos negritos que son nativos y que te dan bastante asco porque vos sos súbdito de la Reina del Mal, del Gran Oriente Mundial, donde todos son lindos e inteligentes y flemáticos, y un día ves que el atolón no va ni para adelante ni para atrás, y que encima tiene nombre de chicano, se llama Diego García, cuando podría haberse llamado John Moore, cualquier otra cosa un poco más british. Pero tenés suerte, siempre tuviste suerte y la tuviste bien larga aunque seas mamá, siempre estuvieron tus hijos predilectos, así que levantás el fon y les decís "escuchen, les alquilo ese atolón de mierda", y ellos te responden "ok, no hay problema, pero lo quiero limpio de negritos, para instalar un lugar especial, ¿me entendés mamá?", y sí, ¿cómo no vas a entenderlos a esos hijos tan lindos que te salieron tan wasp? "Me siento orgullosa de ustedes, hijitos queridos", les decís antes de cerrar trato, antes de mandar a los negritos de Diego García a la concha de la lora.

30.3.12

1806, 1807, 1833, 1845, 1982

Cada año corresponde a una invasión inglesa en la Argentina. Las dos primeras, las ganamos. Después vinieron los jacobinos y más tarde Rivadavia y el colonialismo cultural comenzó a torcer la suerte.
En 1833 los ingleses echaron a la población de Malvinas y a su gobernador, tildado de "¡pirata!" por los estadounidenses, y se quedaron para no irse más.
1845 fue el año del combate exitoso de la llamada "Vuelta de Obligado" contra el bloqueo usurpador anglo-francés.
Y 1982, finalmente, tras una toma pacífica de las islas, los ingleses, en vez de intentar una solución también pacífica, decidieron (y está mal hablar de "los ingleses", sería más correcto hablar de "la corona británica", vicaria de Satán en la tierra) exterminar a los pibes argentinos y hasta cagarse en las convenciones internacionales y hundir al Belgrano.
1982 es el año de la quinta y más sostenida invasión, que se desarrolla desde entonces —como lo muestra este mapa oficial de los súbditos del diablo—, sobre la plataforma submarina, gracias al empeño y la colaboración del capital.
A mí me encantan los escritores ingleses y yanquis, pero en estos días les rompería la cara a todos. Se hacen odiar demasiado fácil.