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16.12.10
Leslie Jamison en Cuadrivio
Yo tenía el deseo de leer más fluidamente inglés para así poder acceder al libro de Leslie Jamison que aquí aparece en la imagen. Pero los muchachos de Cuadrivio me hicieron un favor, acaso a sabiendas de mi incapacidad con el idioma, y tradujeron el primer capítulo de la primera novela de una escritora joven estadounidense que ya por más de un lugar he comentado que me conmueve. Éste vendría entonces a ser un post donde agradezco infinitamente a Cuadrivio y a Leslie Jamison por la versión castellana que promete reincidir con su segundo capítulo en la misma revista.
pd: Por favor lean nomás el inicio de la novela, el inicio del capítulo; tiene esa clave elegíaca bastante frecuentada por los escritores yanquis y que Jamison la torna terriblemente simple y real a la vez.
9.11.09
Leslie Jamison
No tengo la capacidad para leer en inglés novelas o cuentos. Es una lástima y algo que lamentaré hasta que reviente, porque, a menos que mi vida pegue un giro brutal, no tendré tiempo/dinero para actualizar mis frágiles conocimientos de aquel idioma.
No obstante, gracias a la antología que se está cocinando (y que ya está a punto de salir) en HermanoCerdo, con todos autores gringos del país de las bombas y los granjeros y las películas, ese país que tiene a los episcopalianos y que también tiene gente extrañísima (hablo, claro, de los Estados Unidos), decía que gracias a la antología o selección de autores estadounidenses que en los próximos días sacará la revista HermanoCerdo (la única revista de literatura tradicionalista y conservadora, la única que todavía cree en la Edad Media y en la cultura que durante esa época falsamente tildada de oscura pudo rescatarse; la única que, además, apuesta por el amor y los juegos de mesa), decía otra vez, estoy muy disperso, que gracias a esa súper selección de autores del norte del continente, descubrí a Leslie Jamison en apenas un relato largo, "Quiet men", que me impactó por su fuerza, por su sinceridad, por su sana ausencia de artificios. Entonces escribí este post, totalmente enamorado de Leslie, y ahora me entero por Mauricio Salvador que a la chica le acaban de publicar una novela, su primera novela, que hasta que un traductor al español no se digne a trabajar, y hasta que una casa editorial no vaya en busca de los derechos de Leslie, no podré leer. Pero me alegra la noticia y me llena de esperanza contar alguna vez con la novela entre mis manos. Si luego defrauda o no, eso será motivo posterior a la lectura. Por lo pronto, brindo a la distancia por Leslie, porque ese cuento "Quiet men", al menos ese cuento, de próxima publicación en castellano en HermanoCerdo, ya la justifica como escritora.
No obstante, gracias a la antología que se está cocinando (y que ya está a punto de salir) en HermanoCerdo, con todos autores gringos del país de las bombas y los granjeros y las películas, ese país que tiene a los episcopalianos y que también tiene gente extrañísima (hablo, claro, de los Estados Unidos), decía que gracias a la antología o selección de autores estadounidenses que en los próximos días sacará la revista HermanoCerdo (la única revista de literatura tradicionalista y conservadora, la única que todavía cree en la Edad Media y en la cultura que durante esa época falsamente tildada de oscura pudo rescatarse; la única que, además, apuesta por el amor y los juegos de mesa), decía otra vez, estoy muy disperso, que gracias a esa súper selección de autores del norte del continente, descubrí a Leslie Jamison en apenas un relato largo, "Quiet men", que me impactó por su fuerza, por su sinceridad, por su sana ausencia de artificios. Entonces escribí este post, totalmente enamorado de Leslie, y ahora me entero por Mauricio Salvador que a la chica le acaban de publicar una novela, su primera novela, que hasta que un traductor al español no se digne a trabajar, y hasta que una casa editorial no vaya en busca de los derechos de Leslie, no podré leer. Pero me alegra la noticia y me llena de esperanza contar alguna vez con la novela entre mis manos. Si luego defrauda o no, eso será motivo posterior a la lectura. Por lo pronto, brindo a la distancia por Leslie, porque ese cuento "Quiet men", al menos ese cuento, de próxima publicación en castellano en HermanoCerdo, ya la justifica como escritora.
23.6.09
"Hombres callados", en HermanoCerdo en breve
Entre el variado material de la próxima HermanoCerdo se encuentra un cuento (o novela corta) de una chica estadounidense de la que estoy sencillamente enamorado: Leslie Jamison. Claro que parte de ese amor también lo debo compartir con Begonia Mansilla, quien la tradujo. Aquí les copio nomás una pequeñísima prueba de lo que les digo:
Lo demás, todo lo demás, en la próxima HermanoCerdo. (Y Leslie, si leés español, desde acá toda mi admiración).
Mientras tanto, aquí algo para que ubiquen a Leslie Jamison. Recuerden su nombre.
El único lugar donde fuimos aquella noche fue Treasure Island. Me llevó a su apartamento, una inhóspita unidad en unos búnkeres de la Marina reconvertidos, y me enseñó su gato gris ciego, su máquina de escribir, su sofá de travesti.
“¿Por qué lo llamas así?”, le pregunté. El sofá era rosa con estampado de cebra.
“Me lo regaló un travesti”, explicó. “Le gusté.”
Lo demás, todo lo demás, en la próxima HermanoCerdo. (Y Leslie, si leés español, desde acá toda mi admiración).
Mientras tanto, aquí algo para que ubiquen a Leslie Jamison. Recuerden su nombre.
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