9.9.11
Paranoico post
Soñé que tenía a mi cuidado un VW que alguna vez tenía tuvo mi viejo. Lo estacionaba por Almagro, cerca de Peluffo, del Peluffo que está en mis sueños y que es sórdido, que siempre tiene atardecer. Y soñé que me lo robaban. No al auto en su totalidad. Sino a la carrocería y al motor. Los chorros eran expertos. Me habían puesto sobre el VW la carrocería de un Fiat y bajo el capó otro motor, sostenido por maderas. Después me levanté, oriné, desayuné, me bañé, preparé todo para llevar a los Zamudio al colegio. Una puerta de mi lancha noventosa y coreana estaba mal cerrada y forzada su cerradura. Los amigos de lo ajeno habían revuelto la guantera, habían visto la radio casi a transistor de mi lancha, habían visto también el rosario colgando del retrovisor (el rosario con el que años atrás me estrellé en la ruta) y dejado todo así, sin nada llevarse porque nada de importancia había, ni la linterna con las pilas gastadas ni la estampa de San Jorge ni nada. Revisé el resto. Una goma del paragolpes trasero se había caído. Ya estaba medio no me mires ni me toques, pensé en los chorros como autores, pero enseguida me dije que no, que seguramente no, que más probablemente éste era un aviso de los tipos que me amenazaban en el sueño, porque en el sueño del VW y el Fiat había un mecánico bastante sospechoso y también otras gentes de las que prefiero no hablar y que existen. Ahora podrá ser comprendido por la gente de bien el título de este paranoico post.