17.1.12

Malos pensamientos

El violento, especialmente el violento con mujeres y chicos, no es un enfermo, antes que eso, por lo menos, es un soberano hijo de remil putas. Una rata. Algo a lo que no se le tiene que dar de comer. Algo a lo que hay que eliminar. Por eso es lícito matar a las ratas. Por eso se las mata. Matar a las ratas (satarsa) es hasta un acto lleno de toda justicia. Y uno debe hacerlo con lo que a mano tenga.
Así, con esa precisión, canta la musiquita que tengo en estos días que ya son meses en el cerebro.