Frente a la tragedia, el holocausto y la hipocresía, resulta que surge en 2012, año del fin del mundo, un muchacho con ínfulas de "imaginativo", quien desea hacerse el gracioso con un cómic, sobreentendiendo que todos son tan cool y tan inclinados a los juegos de ideas y a la hermenéutica pos posmoderna, tanto como él, claro, y que podrán comprender que a nadie quiere ofender poniendo a unos pelados hambrientos que serán hechos jabón de aquí a poco. Está bien, el muchacho no es el alemán que se creyó austríaco, tampoco es Fontanarrosa. ¡Pero hay editores! Y los editores, como todos los mandamases, son reponsables de los monos con navaja que tienen por debajo. Porque aunque la anarquía pueda ser al final del camino una solución, lo cierto es que en los diarios y las revistas existe toda una cadena de responsabilidades, de subordinación y valor. De algún modo, los medios de comunicación son una representación de las jerarquías de todos los tiempos, una forma de orden cerrado y de milicia, y hay que hacerse cargo.
En la siguiente imagen, vemos que ex-post Página 12 se hacen cargo de la brutalidad de su súbdito no solo con los judíos, sino con los principios humanitarios más básicos.
Peeero, no obstante semejante acto de humildad, todavía puede verse el motivo de la ofensa, tanto en este link (a ver cuándo deja de funcionar), como en esta captura de casi las 7 de la tarde de este día:
Hay errores, omisiones, y peor aún, actos hipócritas, de los que no se vuelven. Hubiera sido preferible una justificación, o dicho mejor, una interpretación retorcida, cool, pos pos pos posmoderna, de la tira cómica, para aquietar las aguas, para calzarte unos quevedos y decir "uy, sí, qué copado" y por un rato hacerte sentir inteligente, ficticiamente inteligente. Pero pedir perdón y seguir teniendo online la razón del arrepentimiento es, vamos a usar una guarangada, una caradurez.
Esto aquí, en Teherán, y en Armenia, donde también hubo un genocidio, se llama ser un careta, o un boludo al cubo.
PD: Cualquiera se puede ir al carajo, cualquiera puede no manejar el automatismo interpretativo de la gente, cualquiera puede quedarse encerrado en su contexto mental y creer que el contexto mental es el único contexto mental de la galaxia. El problema no es de cualquiera, a la larga, o no es del chancho, como dicen los ultramontanos y los pornoanarcos, sino de quien le da de comer.

