El cuestionamiento de la autoría iniciado por los pensadores llamados graciosamente "posmodernos", la crisis de la propiedad intelectual, el fin de la usura discográfica y asimismo en el corto plazo de la usura editorial, todo ello causa, junto a los intelectualismos baratos sobre esta temática, decíamos que esto causa en los seres subnormales (es decir, los no miembros al Club del Éxito Internacional) una maravillosa idea de libertad y acceso democrático a contenidos de toda clase. Debemos no descansar y seguir trabajando en ello. Vamos por el buen camino.
En efecto, esta fase se está llevando a sus últimas consecuencias, cumpliéndose con los plazos estipulados y con la instalación de tópicos pertinentes (gran sensación ha sido, vg., el trending topic "ley SOPA").
Mientras tanto, El Club del Éxito Internacional sigue en sus esfuerzos por lograr una máxima y necesaria centralización de las tecnologías digitales, convencido, junto a Google, de que será la centralización tecnológica e informativa una clave para la conquista del siglo. Que todo hecho cultural se transforme en un hecho almacenable y traficable, en el marco de una aparente gratuidad, es hoy ya una verdad que puede tocarse como un pezón, que puede ser vista tanto como las regiones de países empobrecidos que han sido tildadas de intocables por ser declaradas patrimonios o reservas naturales de la humanidad.