Lo que nadie dice, lo que todos se esfuerzan en olvidar, es que la toma de las Malvinas el 2 de abril de 1982 fue pacífica. Simplemente se desembarcó en Puerto Argentino. La agresión vino luego y fue inglesa, y además asesina. Como suele suceder cuando los ingleses intervienen armados. Que fue una locura ocupar las islas con chicos de entre 18 y 20 años es ya otro tema, y hasta también discutible. No se invade lo que es propio. Desde ese punto de vista, no hubo invasión argentina, sino recuperación. El problema capital redundó en creer que los ingleses se mantendrían en el molde, con la sucia Thatcher a la cabeza. Y con el más sucio Reagan en los Estados Unidos. Y con Pinochet al lado. (Y con Galtieri adentro.)
Yo me acuerdo de ese día. Acompañaba a mi mamá ese día, no sé por qué. En un comercio, acaso un banco, se notició de que se habían tomado las islas. Y en casa no hubo alegría ni tentativas de ir a la plaza. En casa hubo preocupación porque nada bueno podía venir de Galtieri, y nada menos peor de los enemigos. Pero hubo héroes, insisto, chicos que murieron cagados de miedo con el solo consuelo, el único, de esa idea abstracta que es "la patria". Y hubo también, otra vez, insisto, ocupación pacífica. Después sí, vino el infierno. La guerra es un infierno.