19.3.11

Moldavia bajo amenaza

Bruno Díaz es huérfano. Sus padres fueron ultimados por el crimen organizado. De haber existido un gobierno duro con los marginales otra habría hubiese sido la historia. Bruno Díaz ha resuelto hacer justicia por su cuenta, y su joven entenado, aunque menor de edad, no ha dudado en acompañarlo, movido por esa búsqueda de aventura que seduce a cualquier jovencito. Juntos, sin embargo, no son dinamita. Sino un par de inútiles.
Engañados por El Acertijo una y otra vez, en uno de esos deslices el mayor de los dos baila alocadamente en un club nocturno de dudosa moral y es víctima del vicio, la belleza de una mujer y las drogas. La modernidad en Ciudad Gótica, cincuenta años atrás, ya es una amenaza contundente. El magnate de apellido latino que ha pretendido hacer de su orfandad una causa con la que asistir al comisionado y a la ciudadanía en general, termina inutilizado por su inconducta y, además, poniendo en serio riesgo a su protegido, que no es más que un niño que sólo busca contención.
Algo además ha sucedido en Moldavia, pero eso rápidamente deja de interesarnos.
Aquí la explicación a este extraño post.

Posdata: Enemigo del bienestar electrónico, aún no tengo acceso a un scan. No bien ello me sea posible, probaré a los gritos que hubo un Batman incaico, anterior al protagonizado por el señor West. Y que las mellizas Legrand no son mellizas.

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