12.3.09

Mala leche


Hay cosas peores, por supuesto. Pero los pequeños garrones diarios me tienen las bolas por el piso. Aquí, una enumeración reducida, acotada:
1. Fines de 2008, la empresa donde trabajaba como esclavo comienza a reducir su staff. Me anticipo al posible despido, a que la yegua que obra de mi jefa se borre del mapa. Arreglo con ella (sos fea, sabelo, fea y mala) mi retiro. Tras más de tres años de empleo fijo, regreso a la inestabilidad laboral.
2. Fines de 2008, pero un poco después del punto 1): malos augurios, se desplomaron los mercados, la mano invisible de Adam Smith y el equilibrio mágico del mercado no existen. No era el mejor momento para arreglar nada, para dejar nada.
3. Fines de 2008, principios de 2009: Tengo un auto viejo, siempre he tenido autos viejos, pero este, además es coreano y no es fácil conseguir repuestos. Lo compré en abril de 2008. En noviembre se rompió la bomba de agua, casi se funde. En enero se me rompe la polea de cigüeñal. Un ojo de la cara, mitad del otro y mi nalga izquierda se me van en esos y otros arreglos.
4. Soy proactivo, emprendedor, laborioso. He conseguido seguir de pie tras el punto 1). No obstante, llega febrero, se cae la edición de una revista donde yo, valga la redundancia, editaba. "No importa", me dijo, "toda crisis es una oportunidad, debo confiar en mí".
5. Marzo de 2009: "Creo que tendrás que volver al quirófano por tu mano izquierda", me dice la médica. Es una probabilidad.
6. Marzo de 2009: "Calculo que después del accidente no quedaste bien, seguro hay secuelas. Deberías hacerte un psicodiagnóstico", me dice la misma médica del punto 5). "Sí, es verdad", le digo, "digamos que me seco de vientre si manejo en exceso, que me pongo nervioso cuando paso por donde tuve el accidente, que querría no manejar ni cruzar calles ni estar debajo de los aviones que surcan el cielo".
7. Recién un anciano me acaba de chocar. Le grité, él me pidió disculpas. ¡Y ahora, además de la rabia porque me chocó, me siento horriblemente culpable por haberle gritado! Era un viejo, un pobre viejo distraído. Jo-der.

pd: 15 días sin teléfono y sin internet, chupándole el wifi a un vecino. eso también está en la lista.

No hay comentarios:

Publicar un comentario