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16.5.13
Cosas del amor
Gracias a mi amiga "EPA" me ha vuelto a la memoria esta canción insuperable y, con ella, una historia que pienso escribir en este severo estado de procastinación obsesivo-compulsiva. La trama es sencilla y muy triste y habla del amor, claro.
Si lo consigo, idealmente la historia debería ser distribuida en telos, moteles y salas de espera de casas de tolerancia.
15.5.13
Este es un espacio de publicidad que intentará doblegarte la voluntad. ¡No lo leas!
"¡Magnífico!".
"¡He resuelto mi sexualidad gracias al gran Cozzolino!".
"Un libro imprescindible para quien no sabe si es hombre o mujer".
"Desde que lo leí no sé a qué baño entrar".
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| "Quiero decirles que leí Bonito. Yo soy aquel, y realmente se los recomiendo a todos y todas". Mi amiga CFK. |
Los formatos disponibles para esta última modalidad son (si no seguís leyendo vas a tener mala suerte):
epub
mobi
impreso en A4 en tipografía Times 5 para ahorrar papel e interlineado simple
o como prefieran.
Para el exterior también está Bubok (si dejás de leer algo malo te ocurrirá). Realmente me fijé lo de Amazon, pero es incolocable e invendible e incobrable para un habitante como yo de la República Nacionalsocialista Argentina, de manera que quien esté fuera de mi país de origen dominado por alienígenas tiene las opciones de Bubok México, Colombia y España, y por sobre todo el contacto personal conmigo para conmoverme y convencerme de que le envíe una copia del libro bajo una puta y única condición (si abandonás la lectura de este post después no te quejes de todos los problemas que se te sumarán): que donen el dinero a una institución de caridad en su país correspondiente (si no eligen comprar vía Bubok, claro) y que me muestren el comprobante en el mail.
Mi correo es jgcozzolino en gmail.
Si llegaste hasta aquí leyéndome, una de dos, o estás enfermo o realmente te intereso.
Si no comprás el libro podrías experimentar sensaciones tormentosas en las próximas semanas. Yo no me complicaría la vida, por 30 chirolas te podés simplificar un poquito la vida. Pero bueno, sos libre, hacete responsable de tus actos.
Que Dios te bendiga.
Apuntes para un ensayo sobre la tristeza que jamás escribiré III
Fumar entre cuatro paredes mientras llueve, de noche, con los auriculares de tu teléfono lanzándote música de los ochenta, después de haber visto a los pájaros escapar de la tormenta, de las nubes de la tormenta, y después de dirigirte hacia esa tormenta por la ciudad en bicicleta, hacia las zonas más oscuras, proletarias y desvencijadas de la ciudad, entre autos y camiones de carga, procurando llegar antes de que se lance la lluvia que llegará cuando sea de noche, todo eso también es la tristeza, como recordar tu juventud y tu preadolescencia y caer en la cuenta de que ya estás en mayo, segunda década del siglo veintiuno, y que junio no se tarda, y que el año comenzó a girar mientras hacés fuerza con las piernas, más fuerza, para que por las piernas se vaya la pena, por las piernas y el asfalto fresco de una avenida que desciende, y si en la bocacalle un taxi no frena, que no frene. Triste es el arribo del ciclista cansado que ni ganas de comer tiene. Triste es quedarte dormido frente al televisor y las horribles noticias de tu país y del mundo, sentado en un sillón donde se sentaron personas que ya no están, y triste es pretender buscar la cama y calzarte los auriculares de tu teléfono para dormir y no ver, y desvestirte a ciegas y a ciegas encajarte la almohada sobre la frente y los ojos, y no poder conciliar el sueño y volverte a vestir y meterte entre cuatro paredes mientras llueve, a fumar. A beber café y fumar, tras responder mails pendientes, tras preguntarte que hacia dónde volaron esos pájaros y tras buscar qué más se puede hacer. La tristeza es el diablo, sí. Y la ausencia autogenerada de Dios. Y el chico encerrado que todos llevamos, muerto de miedo porque hubo un tiempo donde hubo cielo y él lo sabe, hubo un tiempo donde todo tenía alguna solución, y si no la había estaba el otro cielo del cansancio, del santo cansancio de la infancia.
10.5.13
Bonito. Yo soy aquel. Y un llamado a la solidaridad
Es un año difícil. El fin del mundo no llegó en 2012 pero hay momentos en que así parece que ocurrió. Por eso, entre otros motivos, y entre el amontonamiento de trabajos freelance que por mérito propio (no hay que ser humildes sobre todo cuando se suda y mucho), resolví autoeditarme un librito, del que aquí linkeo el cómo acceder a él. http:// sinpastillas.blogspot.com.ar/ 2013/04/ instructivo-para-leer-bonito-yo -soy.html.
Se trata de un epub muy hecho de entrecasa, que pueden comprar en la Argentina, México, Colombia y España. No tengo la falsa ilusión de llenarme de dinero, menos con un libro y menos siendo el tipo menos premiado de la historia, pero sí, a través de sus ventas, poder pagarme el ISBN, los derechos de autor como Dios manda y, acaso, a partir de ahí, realizar un print on demand y aumentar las plataformas para que pueda ser adquirido.
También tengo pensado vender más novelitas como en esa novela de Vargas Llosa, en la medida en que el tiempo me sea posible, sobre todo aquellas que no impliquen un compromiso importante de mi ánimo, que está en plena recesión.
Necesito vender un poco más para costearme esos mínimos gastos. El epub es, llamémosle así, un avant-premiere de algo que con el tiempo espero que tenga una forma más seria. En promedio cuesta 1 dólar, 30 pesos en mi país. Una nada. Tres atados de cigarrillos. Un par de botellas de cerveza. Si supiera hacer otra cosa, la haría. Si manejara la técnica para realizar estatuillas con alambre, sería el primero en poner manos a la obra. Pero sé hacer muy pocas cosas. Trabajar con textos, eso es todo. De eso me gano la vida.
Por si alguna duda les cabe de la factura de Bonito. Yo soy aquel, el librito en cuestión, una lectora española realizó la primera y única crítica. Se las copio en este otro link: http:// hannaosemicz.wordpress.com/ 2013/04/28/ cozzolino-sin-pastillas/
No necesito "Me gusta". Compartan, si quieren, y por sobre todas las cosas, compren. Es lo mejor que pueden hacer por este fantasma.
Se trata de un epub muy hecho de entrecasa, que pueden comprar en la Argentina, México, Colombia y España. No tengo la falsa ilusión de llenarme de dinero, menos con un libro y menos siendo el tipo menos premiado de la historia, pero sí, a través de sus ventas, poder pagarme el ISBN, los derechos de autor como Dios manda y, acaso, a partir de ahí, realizar un print on demand y aumentar las plataformas para que pueda ser adquirido.
También tengo pensado vender más novelitas como en esa novela de Vargas Llosa, en la medida en que el tiempo me sea posible, sobre todo aquellas que no impliquen un compromiso importante de mi ánimo, que está en plena recesión.
Necesito vender un poco más para costearme esos mínimos gastos. El epub es, llamémosle así, un avant-premiere de algo que con el tiempo espero que tenga una forma más seria. En promedio cuesta 1 dólar, 30 pesos en mi país. Una nada. Tres atados de cigarrillos. Un par de botellas de cerveza. Si supiera hacer otra cosa, la haría. Si manejara la técnica para realizar estatuillas con alambre, sería el primero en poner manos a la obra. Pero sé hacer muy pocas cosas. Trabajar con textos, eso es todo. De eso me gano la vida.
Por si alguna duda les cabe de la factura de Bonito. Yo soy aquel, el librito en cuestión, una lectora española realizó la primera y única crítica. Se las copio en este otro link: http://
No necesito "Me gusta". Compartan, si quieren, y por sobre todas las cosas, compren. Es lo mejor que pueden hacer por este fantasma.
Apuntes para un ensayo sobre la tristeza que jamás escribiré II
La tristeza es abrir power points que te envían tus mayores y creer en las verdades de esos power points. ¿Estará bien escrito power point? Pero no es la soledad, sino el estar acompañado pero solo. Esas veces la tristeza debe ser oculta, porque la tristeza ofende, molesta, desgasta y aleja a los que se promocionan como "tus afectos". La tristeza de quien está solo en compañía de otros es todavía más triste cuando triste pone a un inocente de los que navegan en tu misma barca. Esos que tristes se ponen por uno no merecen tristeza contagiosa de quien la padece. A escondidas, escondido uno, la tristeza ejercita los músculos abdominales. Cuando se está triste no se llora como decía, melodramático, Girondo. Cuando se está triste de veras se llora de forma compulsiva, se revuelve el estómago y los músculos abdominales trabajan como negros engrillados recogiendo algodón. La tristeza es estar así y tomar otro cigarrillo de tu atado y leer que tu atado te advierte que fumar puede causar amputación de piernas. Es desear la muerte, que un rayo te parta en dos, pero tener miedo de que eso suceda, o de que lo intentes. La tristeza es el fracaso de quien tuvo la ilusión de ser feliz, política y correctamente feliz. Y es otra vez ver el llanto de quien te descubre triste y que nada tiene que ver con tu tristeza. Solo una madre de unos treintaipico puede menguar la tristeza. Porque no se puede escribir medianamente bien cuando se está triste, porque tampoco se puede leer. Porque hay que esperar a que se vaya engañosa para aprovechar su siesta, y entonces sí hacer todo lo que no se hizo, incluso trabajar, hasta que regresa enfurecida, con toda la intención de matarte de pena, de arcadas. Triste es que te quiten tu perro. Triste es que no puedas mantener en buen estado a tu perro y lo debas entregar. Triste es extrañar a tu perro de ojos tristes, a aquel triste can que con mirada triste se te acercó más de una vez a lamerte tus lágrimas, a pretender jugar cuando no se puede jugar. La tristeza es el diablo.
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