Tulipanes para Zamudio (clic en la imagen para comprar), o escribir a jgcozzolino en gmail. También disponible en Amazon: http://www.amazon.es/Tulipanes-Zamudio-Javier-Gonzalez-Cozzolino/dp/846130036X

Escriban a jgcozzolino@gmail.com y vean la forma de tener un ejemplar de Bonito. También disponible en epub y pdf en este link. http://sinpastillas.mercadoshops.com.ar/bonito-yo-soy-aquel_12xJM

8.1.14

Cielo (o la Ballena Enferma)

Cielo (o La ballena enferma)



I believe the whale got sick.
That's why I have this blues.
JB Lenoir




Pero Jonás se llevó un gran disgusto y se enojó. Y oró al Señor, diciendo:
--¡Ah, Señor! ¿No era esto lo que yo me decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me adelanté a huir a Tarsis, porque sabía que Tú eres el Dios clemente y misericordioso, lento a la ira y rico en misericordia, y que te dueles del mal. Ahora, Señor, te suplico, quítame la vida: más me vale morir que vivir.
El Señor le respondió:
--¿Te vale más enojarte?
Jonás salió de la ciudad y se detuvo a levante de la ciudad. Allí se hizo una cabaña, y se sentó debajo, a la sombra, a la espera de lo que sucediese en la ciudad. El Señor Dios dispuso que un ricino creciera por encima de Jonás para darle sombra en la cabeza y librarlo de su malestar. Jonás sintió gran dicha por aquel ricino.
Pero el Señor dispuso que al rayar la aurora, al día siguiente, un gusano atacara el ricino, que se secó. Y, al brillar el sol, Dios dispuso un viento solano sofocante, y pegó el sol en la cabeza de Jonás, que se desvaneció. Entonces pidió morirse, y decía:
--Más me vale morir que vivir.
Respondió Dios a Jonás:
--¿Te parece bien enojarte por un ricino?
Y contestó:
--Me parece bien enojarme hasta morir.
Replicó el Señor:
--Tú te apiadas del ricino, por el que no te has pasado fatiga alguna, ni le has hecho crecer, que una noche ha nacido y una noche ha perecido. Pues Yo, ¿no he de apiadarme de Nínive, la gran ciudad, en la que hay muchos más de ciento veinte mil personas que no saben distinguir entre su derecha y su izquierda, e innumerables animales?

(Jonás, 4).

6.8.13

Título de la entrada: Tampoco tiene

"Abracen su cruz y síganme". Esa es la primera opción. Dicen que la carga es ligera si se está con Dios. Yo ya siento la clavícula fracturada. La segunda y la tercera opción no existen. No soy vos. No soy tampoco vos. Por lo tanto me queda intentar el remanso de vez de vez con unos mates y un buen amigo. Lo demás es silencio. Y ojalá recuperación. Tuve la dicha de conocer a gente buena. A una gente buena. A una persona buena. No es mucho. O es demasiado. Depende desde dónde se mire. Importe o no lo que haya escrito, hoy lo escrito me quema los ojos. Escribir es altamente peligroso.

2.8.13

Título de la entrada: No tiene

Terminé dos libritos. Dormí. Me faltó dinero. Me sigue faltando. Dormí. Caminé de la cama al living. Ni la cama ni el living son míos. El blog, este blog, abandonado, debe retomar aire, volver, ser un estímulo mientras todo se ordena no sé hacia dónde. A ediciones X les envié los dos libritos, ojalá se interesen. Si no es así, aguardo a un iluso que tenga ganas de leerme. O me autogestionaré, tan solo para sumar unos pesos, que eso es, parece, hoy, lo único que interesa. Luego hay frío interior. Un frío constante, de pastilla de menta pero en el pecho. Y rigor en las piernas, mucho rigor. Y Spinetta algunas noches, durmiéndome de buena manera. Cometí muchos errores. Los estoy pagando todos juntos y de un saque. Dicen que Dios aprieta pero no ahorca. Hoy me dijeron la frase al revés. Fue un lapsus, pero un lapsus lleno de corrección.

4.7.13

En el parque de diversiones

Quisiera no darles este presente, pero sí, los hechos suceden. A veces la vida es como un parque de diversiones con juegos que no están bien mantenidos. De pronto estás en la rueda mágica y una polea se vence y todo se va al mismísimo demonio. Salís disparado cuando mayor vértigo tenías, que es lo peor, y caés en brazos de tu madre, que te persigue para que puedas tomar la sopa, cuando lo que menos querés es tomar la sopa, morder una galleta, alimentarte. "Por suerte estás vivo", te dicen luego. Pero vean detrás, vean cómo quedó esa rueda mágica. Vean cómo quedaron los otros cuerpos. ¿Era eso un parque de diversiones y esa una mágica rueda? O es que la vida es un parque de diversiones donde todo funciona perfecto y que el problema está en los guías del parque de diversiones, que son perversos, que te llevan de la navegación por los canales del amor al castillo de lo sórdido y triste sin darte avisos, sin prevenirte que tu corazón estará dos minutos latiendo muy fuerte y unos diez años aterrorizado en este castillo que también forma parte de este disney de cartón. Quisiera no darles este presente, este parque de diversiones. Quisiera que todo fuese realmente perfecto. Perfecto.

1.7.13

Leyendo a Castellani, lo único interesante para mí ahora mismo

Dice en El Evangelio de Jesucristo, nomás al inicio, algo referido a los "nabís" y "meturgemanes" hebreos, recitadores, al fin y al cabo, de las historias que les eran transmitidas, "depositarios del Tesoro (espiritual y moral) de la raza", y que "Cristo fue uno de ellos".
Ya en el segundo párrafo añade que estos nabís y meturgemanes no eran un fenómeno propio del pueblo judío, sino que existieron como rapsodas griegos, brahamanes hindúes, poetas árabes, "guslares" rusos, ritmadores touaregs, juglares de la Edad Media, y así hasta llega a los payadores criollos.
Da enseguida pruebas de ello. Cita a Fr. S. Krauss, "psicólogo alemán investigador de las facultades mnemónicas de los guslares".
Hay otra condición común entre todos estos versadores de la historia. Utilizan distintos recursos, pero no la distorsionan. De hecho, sin esa cualidad capital su tarea de nada hubiera servido.
Más adelante, Castellani remata apenas la página 14 de su libro con esta sentencia: "Cicerón tenía tres esclavos taquígrafos que lo seguían a todas partes apuntando todo lo que decía; Cristo lanzó sus recitados al viento, aparentemente; en realidad los depositó en receptáculos vivientes más fieles que un taquígrafo", y agrego yo, que un esclavo. "Varias obras escritas de Cicerón se han perdido; la Palabra ha permanecido".
¿Quién será mi meturgemán, mi nabí? ¿Existirá tal cosa? O solo nos quedan los biógrafos y los periodistas. ¿Y si es así de cierto, tanto ha caído la humanidad, tanto y tan bajo?