hay gente estúpida, pero nadia yolakian supera todas las expectativas. escuchen nomás me saco los guantes. es sencillamente espantoso.
20.4.07
19.4.07
17.4.07
pecado
Sé que está mal, pero estoy bajándome libros de la web que da asco. Algunos me los imprimo, otros los leo directamente desde la pantalla. Pero las editoriales tampoco pueden desaparecer volúmenes por meras cuestiones de mercado. Y estoy encontrando ejemplares sin stock en las librerías.
15.4.07
ese tema
Al aborto lo vienen instalando despacio pero con firmeza en la región, mi región, que por supuesto no es taaan desarrollada como la avanzada Europa que cada tanto hierve ni como los EEUU que muy seguido hacer hervir gente. Igual en mi región acomplejada, en mi región que vive mirando hacia esas latitudes como si allí se encontrara la razón, la importación de ideas sin ningún tipo de análisis es moneda corriente.
Y parece ser en mi región que luchar por la flexibilidad legislativa en el tema aborto es un asunto clave para parecer "abierto de mente", "lúcido", "inteligente", "europeo" y "socialdemócrata". Dicho de otro modo, todo aquél que se oponga al aborto será tildado primero que nada, de "católico", así no lo sea; luego, de "imbécil", porque los que están en favor del aborto primero descalifican y luego subrayan la supuesta imbecilidad de sus contrarios afirmando que tampoco afirman al aborto como un hecho positivo, sino que simplemente se refieren al derecho a decidir que las mujeres tienen sobre sus cuerpos. Los argumentos son reiterados, conocidos y especialmente tomados por la supuesta izquierda latinoamericana (ja), aunque no es un tema precisamente de izquierda, en primer lugar porque hay gente de derecha que quiere la legalización del aborto y gente de esa misma orientación que aunque dice no quererlo lo ha practicado o lo practicaría.
Lo curioso, nadie se pregunta hasta qué punto es progresismo puro el abogar por el aborto legal. O con otras palabras, cuánto de conservadurismo retrógrado tiene participar en política y plantear al aborto como un tema de salud pública. Nadie tampoco se pregunta, y esto es igual de curioso que lo anterior, nadie se pregunta por qué los políticos se ven tan apasionados en debatir sobre este tema y no sobre la desnutrición y las enfermedades causadas por la pobreza y la indigencia. Hablan del aborto como si este asunto fuese el nuevo escenario de la lucha de clases (hay que ser hijo de puta, che). Hablan del aborto como si representara una cuestión entre el Estado laico y la religión fascista (es decir, católica). Todo lo reducen a eso y a una cuestión, insisto, de salud. ¿Y qué es eso sino ser un conservador, alguien preocupado por sostener el statu quo? ¿De qué puto derecho de las mujeres me hablan si esas mismas mujeres ni comer ni trabajar y coger tranquilas pueden?
¿O es que pretenden lucrar una vez más, como sabios populistas de derecha, con esas clases obreras (aunque desempleadas o subempleadas), para que tengan acceso ya no a la dignidad de un trabajo sino a la limitación de los hijos que a esa clase se le cante tener? ¿Por ellos es el esfuerzo, realmente? ¿Para que puedan abortar tranquilos, es? ¿Y la salud dónde está? ¿Y la comida? ¿Y el trabajo? ¿Se solucionan las enfermedades que trae consigo la miseria evitando que nazcan miserables minusválidos, eliminándolos antes de que hagan el amague de abrir una vulva? ¿Se soluciona la desnutrición abortando futuros desnutridos? ¿Se termina el problema de la desocupación quitándonos de encima fetos que ya se están gestando con un destino marcado? ¿Qué es lo que quieren solucionar, realmente? ¿La muerte de la mujer que aborta? ¿La mujer que aborta les pide déjenme abortar? ¿Están tan seguros? ¿No les venía pidiendo otras cosas mucho antes de aquello y nadie por entonces la escuchaba?
No jodan.
Por favor no jodan.
Y hablen en serio.
El aborto no es un problema ni de salud, ni la mía una objeción religiosa. Se trata de un cliché, muy funcional para cuestiones ideológicas y económicas. Pero no hay ningún espíritu elevado (y preocupado) por solucionar cuestiones de fondo. El aborto, muchachos, no incluye socialmente a nadie. La marginación sigue. El excluido sigue. La solución propuesta se transformó en un feto tirado a la basura o quién te dice que convertido en crema; se convirtió en "Una Solución Burguesa a los Problemas de Hoy". Se convirtió en "Dígale a su mucama que aborte, y se ahorrará más de un problema, usted y ella". El statu quo que defiende ese progresismo berreta sigue. Y me pregunto, ¿qué mierda sueña ese supuesto progresismo, una sociedad feliz con pobres sin hijos, o es que esas mujeres pobres se harán millonarias por abortar, hay algún premio que me perdí?
Me pueden todavía refutar y decirme que el derecho a decidir no se vincula únicamente con la mujer pobre. Me pueden decir que toda mujer tiene que poder decidir sobre lo que lleva en el vientre. Ahora, ¿qué razón autoriza a abortar fuera de la pobreza? ¿Que el nene viene mogólico? ¿Que quiero progresar profesionalmente? ¿Que no tengo ganas? ¿Ese es motivo necesario y suficiente para reventar al feto? ¿A ese feto que te guste o no ya tiene identidad genética?
Quiero otro tipo de argumentos. Quiero honestidad en ellos. Siempre hay matices, siempre cada caso es único y particular. Pero no se puede soslayar que abortar es interrumpir el embarazo, matar a la persona por nacer. Y no es una expresión voluntarista. Desde ese lugar obviamente hablo.
Y parece ser en mi región que luchar por la flexibilidad legislativa en el tema aborto es un asunto clave para parecer "abierto de mente", "lúcido", "inteligente", "europeo" y "socialdemócrata". Dicho de otro modo, todo aquél que se oponga al aborto será tildado primero que nada, de "católico", así no lo sea; luego, de "imbécil", porque los que están en favor del aborto primero descalifican y luego subrayan la supuesta imbecilidad de sus contrarios afirmando que tampoco afirman al aborto como un hecho positivo, sino que simplemente se refieren al derecho a decidir que las mujeres tienen sobre sus cuerpos. Los argumentos son reiterados, conocidos y especialmente tomados por la supuesta izquierda latinoamericana (ja), aunque no es un tema precisamente de izquierda, en primer lugar porque hay gente de derecha que quiere la legalización del aborto y gente de esa misma orientación que aunque dice no quererlo lo ha practicado o lo practicaría.
Lo curioso, nadie se pregunta hasta qué punto es progresismo puro el abogar por el aborto legal. O con otras palabras, cuánto de conservadurismo retrógrado tiene participar en política y plantear al aborto como un tema de salud pública. Nadie tampoco se pregunta, y esto es igual de curioso que lo anterior, nadie se pregunta por qué los políticos se ven tan apasionados en debatir sobre este tema y no sobre la desnutrición y las enfermedades causadas por la pobreza y la indigencia. Hablan del aborto como si este asunto fuese el nuevo escenario de la lucha de clases (hay que ser hijo de puta, che). Hablan del aborto como si representara una cuestión entre el Estado laico y la religión fascista (es decir, católica). Todo lo reducen a eso y a una cuestión, insisto, de salud. ¿Y qué es eso sino ser un conservador, alguien preocupado por sostener el statu quo? ¿De qué puto derecho de las mujeres me hablan si esas mismas mujeres ni comer ni trabajar y coger tranquilas pueden?
¿O es que pretenden lucrar una vez más, como sabios populistas de derecha, con esas clases obreras (aunque desempleadas o subempleadas), para que tengan acceso ya no a la dignidad de un trabajo sino a la limitación de los hijos que a esa clase se le cante tener? ¿Por ellos es el esfuerzo, realmente? ¿Para que puedan abortar tranquilos, es? ¿Y la salud dónde está? ¿Y la comida? ¿Y el trabajo? ¿Se solucionan las enfermedades que trae consigo la miseria evitando que nazcan miserables minusválidos, eliminándolos antes de que hagan el amague de abrir una vulva? ¿Se soluciona la desnutrición abortando futuros desnutridos? ¿Se termina el problema de la desocupación quitándonos de encima fetos que ya se están gestando con un destino marcado? ¿Qué es lo que quieren solucionar, realmente? ¿La muerte de la mujer que aborta? ¿La mujer que aborta les pide déjenme abortar? ¿Están tan seguros? ¿No les venía pidiendo otras cosas mucho antes de aquello y nadie por entonces la escuchaba?
No jodan.
Por favor no jodan.
Y hablen en serio.
El aborto no es un problema ni de salud, ni la mía una objeción religiosa. Se trata de un cliché, muy funcional para cuestiones ideológicas y económicas. Pero no hay ningún espíritu elevado (y preocupado) por solucionar cuestiones de fondo. El aborto, muchachos, no incluye socialmente a nadie. La marginación sigue. El excluido sigue. La solución propuesta se transformó en un feto tirado a la basura o quién te dice que convertido en crema; se convirtió en "Una Solución Burguesa a los Problemas de Hoy". Se convirtió en "Dígale a su mucama que aborte, y se ahorrará más de un problema, usted y ella". El statu quo que defiende ese progresismo berreta sigue. Y me pregunto, ¿qué mierda sueña ese supuesto progresismo, una sociedad feliz con pobres sin hijos, o es que esas mujeres pobres se harán millonarias por abortar, hay algún premio que me perdí?
Me pueden todavía refutar y decirme que el derecho a decidir no se vincula únicamente con la mujer pobre. Me pueden decir que toda mujer tiene que poder decidir sobre lo que lleva en el vientre. Ahora, ¿qué razón autoriza a abortar fuera de la pobreza? ¿Que el nene viene mogólico? ¿Que quiero progresar profesionalmente? ¿Que no tengo ganas? ¿Ese es motivo necesario y suficiente para reventar al feto? ¿A ese feto que te guste o no ya tiene identidad genética?
Quiero otro tipo de argumentos. Quiero honestidad en ellos. Siempre hay matices, siempre cada caso es único y particular. Pero no se puede soslayar que abortar es interrumpir el embarazo, matar a la persona por nacer. Y no es una expresión voluntarista. Desde ese lugar obviamente hablo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)