22.12.06

El periodismo y las Sagradas Escrituras

Leo:
El criticado José de la producción italiana no sólo es un hombre fuerte –alrededor de cuarenta años– sino que, además, mantiene una rivalidad con su hijo mayor, fruto de su matrimonio anterior, porque éste se enamora de María y se la disputa. Mientras el Evangelio de Lucas indica que fue un ángel el que le hizo a José el anuncio del embarazo de su mujer y el que le indicó que debía llamar al niño "Jesús" y convertirse en su padre terreno, en la miniserie recibe la noticia a través de un sueño sin la mediación de ángel alguno.
No es raro, entonces, que como sucedió con "El Código Da Vinci", se haya instalado la polémica en el Vaticano. Y, como sucedió con el libro de Dan Brown, la discusión traspasó los círculos eclesiásticos para instalarse en el público.

Y me pregunto: ¿por qué no van al punto en lugar de andarse con rodeos? ¿Por qué no dice, en este caso, la revista Noticias, que no cree en Crist- y a otra cosa? Porque si cree el periodismo que tiene autoridad moral hasta para "investigar" al Evangelio, estamos listos. Qué nos quedará a nosotros, terribles mortales, una vez que por algún idiota con esa profesión decida faenarnos?
Repudio. Eso es lo que me sale. Y aquí hablo como culturalmente católico. Repudio es lo que siento por estas maniobras primarias. La fe, y pido disculpás a Santo Tomás, la fe es irracional. Pero se la refuta con la razón y no con fruselerías de este calibre. Inútil también es un adjetivo que me sale.
El ser humano, guste o no, en algún lugar tiene a la superstición y también a la religión como salida. Esa es también parte de nuestra condición. Siempre me ha llamado la atención de la religón católica, específicamente, su serie de contradicciones manifiestas y, a la vez, la durabilidad de sus consignas por más de dos mil años. El periodismo arrogante, el periodismo enriquecido por las grandes corporaciones económicas, el periodismo ideológicamente inclinado hacia aquello que en términos mercantiles le es apetecible, no tiene altura para debatir prácticamente nada. Y se los dice alguien que lo ejerce porque es su medio de vida. Lo dice alguien que reniega de su profesión en la medida en que sabe que todo está hecho con un propósito. Y acabo de tomarme, de la rabia que me causan las costumbres de estas fiestas, un litro de cerveza.
No jodan más. O vayansé a la mierda.
Feliz Navidad para todos.

21.12.06

HermanoCerdo 10


Llegar a 10 números ininterrumpidamente, sin dinero, con distancias geográficas insostenibles y lejos de todo cálculo o especulación acerca de cuán bien podrá funcionar la revistita... A eso se arrojó Mauricio Salvador y a eso Daniel Espartaco. Por supuesto, también los otros cerdos que no quiero ponerme a enumerar porque sería tal vez arriesgarme al olvido de alguno de ellos, que cada vez son más, que se multiplican. Y lo más importante, todos lo hicieron con trabajo antes que con soberbia; con generosidad antes que con ínfulas de querer hacer un club cerrado sólo para unos pocos; con rigor antes que con caprichos. Cuando uno se detiene en estos detalles silenciosos, solitarios e insulares por los medios con los que se cuenta, dan ganas de dormir tranquilo y de soñar con un desfile de carrozas y chicas lindas que saludan; dan ganas de verdaderamente estar en paz porque hay gente, todavía, que a pesar de sus miserias, cree que la literatura y el mundo unidos son posibles, como el amor (perdonenmé), como la vida eterna (perdonenmé otra vez). Ok, como Di-s, eso espero (qué quieren que le haga, Él me obsesiona).
A mí los cerdos de HermanoCerdo me tienen por cerdo, pero debo ser sincero y gritar a quien lea esto que mi aporte a la causa es tan insignificante como grande es el esfuerzo de quienes mes a mes se rompieron los testículos por sacar algo decente sólo por la palabra. Gente que seguramente tiene sus caídas y lugares oscuros, gente que solamente conozco por fotos y por lo que escribe, gente a la que le desconozco los tics, los sudores y las intenciones ocultas de dormir cuando otros hablan, pero que, y a las pruebas me remito, si se le pide un gesto de entrega desinteresada -en términos económicos, diríase que improductiva-, ahí está, para decir que nadie es héroe ni nadie santo y que sin embargo la humanidad es algo mucho más sagrado que las reglas del mercado de la oferta y la demanda y que las otras reglas, las de la vanidad, el hedonismo y la avaricia.
La virtud es un punto geográfico impreciso al que parece ser que se llega por diferentes caminos. Y por decir lo mismo con otras palabras, les digo: HermanoCerdo, por lo menos, es como una de esas indicaciones que señalan que conduzcamos con cuidado porque hay ganado suelto. HermanoCerdo existe, HermanoCerdo está, y ¿saben una cosa?: desde su primer número manejo un poco más tranquilo. Quien no haya leído la revista de la que aquí parlamento, que lo haga si tiene ganas. Quien ya la leyó, sabe a qué me estoy refiriendo.

20.12.06

Se viene el número navideño de HermanoCerdo

Eso se anuncia en el blog de la hermandad para hoy mismo, 20 de diciembre de 2006. Y el número, el 10 en la historia de la revista de los campeones, debutará en el rubro folletinesco, con una novela por entregas acerca del escritor mexicano Miguel Habedero, de quien Borges alguna vez dijo: "No lo conozco".
En cuanto a mi partipación en este número de HC, sepan, ansiosas fanáticas, que la misma será fantasmal, aunque tengo casi lista una historia con karate, chicas y persecuciones casi terminada (me falta, precisamente, la escena final, que comienza con una terrible persecución pero con resolución muy feliz).
La vida, quitados todos sus espantos, es bella.

18.12.06

Deseos navideños

No tiene que llegar la Navidad para entrar en estado, porque por lo general eso y la imbecilidad terminan pareciéndose. Pero, hijo de la mediocridad, al fin y al cabo, aquí van mis deseos, desordenados, y no todos. Todos aquellos deseos que ahora y hace siete meses y dentro de unos catorce más, en tanto no se cumplan, seguiré teniendo.
1. Quiero que Di-s me visite y me diga "Hola, soy El que viste y calza". Y quiero que me solucione el problema que Él representa y que, de paso, si es tan amable, me explique qué hay del otro lado.
2. Quiero que mi mujer acepte de una buena vez que soy un gran tipo. Tal vez algo falto de altura en todos los órdenes, pero alguien que, cada vez que hay un féretro o un enfermo o lo que sea, está dispuesto a no llorar y a acomodar sueros y trasladar restos.
3. Quiero que la Hermandad Cerda se convierta en algo así como alguna de las guyanas sudamericanas, de ésas que nadie sabe nada pero que sin embargo se reconoce que están, que existen y que tienen muy lindos paisajes.
4. Quiero que el hambre y la injusticia sencillamente se terminen y apelo a las grandes corporaciones económicas para que se hagan responsables. Es mucho más sencillo, queridas corporaciones, solucionar el problema del hambre y la injustica en el mundo que hacer medio pliego para una licitación o media reestructuración de una deuda mediante un fideicomiso. No tienen excusas.
5. Quiero que acabe la democracia-liberal por ser un matrimonio incompetente, molesto, ruidoso, hipócrita.
6. Quiero en el lugar de la democracia-liberal sistemas de participación directa dentro de un mismo país, donde todos seamos caciques.
7. Quiero que mis hijos, y esto tendría que estar incluso antes de la visita de Di-s (porque así Di-s no exista valió la pena llegar a esta Tierra para concerlos), quiero que mis hijos sean buenos, generosos, preocupados por el otro.
Me esperan ahora unas milanesas. Debo partir hacia la cocina.