El criticado José de la producción italiana no sólo es un hombre fuerte –alrededor de cuarenta años– sino que, además, mantiene una rivalidad con su hijo mayor, fruto de su matrimonio anterior, porque éste se enamora de María y se la disputa. Mientras el Evangelio de Lucas indica que fue un ángel el que le hizo a José el anuncio del embarazo de su mujer y el que le indicó que debía llamar al niño "Jesús" y convertirse en su padre terreno, en la miniserie recibe la noticia a través de un sueño sin la mediación de ángel alguno.
No es raro, entonces, que como sucedió con "El Código Da Vinci", se haya instalado la polémica en el Vaticano. Y, como sucedió con el libro de Dan Brown, la discusión traspasó los círculos eclesiásticos para instalarse en el público.
Y me pregunto: ¿por qué no van al punto en lugar de andarse con rodeos? ¿Por qué no dice, en este caso, la revista Noticias, que no cree en Crist- y a otra cosa? Porque si cree el periodismo que tiene autoridad moral hasta para "investigar" al Evangelio, estamos listos. Qué nos quedará a nosotros, terribles mortales, una vez que por algún idiota con esa profesión decida faenarnos?
Repudio. Eso es lo que me sale. Y aquí hablo como culturalmente católico. Repudio es lo que siento por estas maniobras primarias. La fe, y pido disculpás a Santo Tomás, la fe es irracional. Pero se la refuta con la razón y no con fruselerías de este calibre. Inútil también es un adjetivo que me sale.
El ser humano, guste o no, en algún lugar tiene a la superstición y también a la religión como salida. Esa es también parte de nuestra condición. Siempre me ha llamado la atención de la religón católica, específicamente, su serie de contradicciones manifiestas y, a la vez, la durabilidad de sus consignas por más de dos mil años. El periodismo arrogante, el periodismo enriquecido por las grandes corporaciones económicas, el periodismo ideológicamente inclinado hacia aquello que en términos mercantiles le es apetecible, no tiene altura para debatir prácticamente nada. Y se los dice alguien que lo ejerce porque es su medio de vida. Lo dice alguien que reniega de su profesión en la medida en que sabe que todo está hecho con un propósito. Y acabo de tomarme, de la rabia que me causan las costumbres de estas fiestas, un litro de cerveza.
No jodan más. O vayansé a la mierda.
Feliz Navidad para todos.
